Lo que dicen los autores sobre la fase de revisión o corrección de la obra (II)


III

«[El proceso de edición] Fue duro, porque acabas leyendo tu propio libro decenas de veces. Pero lo haces con gusto. De Niña Loba solo puedo decir cosas buenas, y no porque sean ellos los que me hacen esta entrevista. Confiaron en mí y apostaron su dinero por mí, que no es poco, pero aparte me acompañaron en el proceso de edición en todo momento. Trabajaron muchísimo y el trato fue excelente. Y hubo alguna pequeña discrepancia, pero la solucionamos hablando. De eso se trata. Que haya una comunicación fluida entre autor y editor es vital para que un proyecto literario prospere. Mi opinión siempre fue tenida en cuenta, incluso a la hora de diseñar la portada. Y creo que, trabajando en equipo, los resultados siempre son mejores. Si no, que se lo pregunten a Lutven y su banda. Cuando las cosas se hacen bien, a la larga tienen que salir bien.

»Soy un escritor al que le gusta cambiar de mundo, quizá porque no me gusta en el que vivo. Y al que le gusta escribir cosas diferentes. Yo no podría estar toda la vida escribiendo sobre el mismo universo literario porque me canso pronto. Pero tampoco pensaba escribir más aventuras de Lutven Karena, y al retomar el personaje para corregir el libro me apeteció escribir un nuevo relato».

Luis Zurriaga



IV

«Creo que soy un poco rara, porque la verdad es que me gusta mucho corregir. A veces da quebraderos de cabeza, pero disfruto mucho con el proceso. Cuando estoy escribiendo y llego a la mitad de la novela, vuelvo atrás y releo, aunque aparte de algún ajuste de la historia, no suelo corregir mucho. Una vez la termino, realizo una corrección rápida, y después, la dejo descansar un mes. En ese tiempo, suelo ponerme a escribir otra que ya tenía rondando en la cabeza o a planificar (rara vez descanso entre manuscritos).

»Una vez que el mes ha pasado, la saco del cajón y hago varias lecturas intensivas, intentando cambiar todo lo que hago mal. Algo que hago con el programa Word, utilizando una de sus aplicaciones, es leer en voz alta la novela completa, y me obligo a escucharla. De esta manera detecto algunas frases que suenan mal, erratas, etc.

»Así, poco a poco, van surgiendo los distintos borradores. Después de varias correcciones, suelo dejar pasar otro par de semanas, antes de darle el vistazo final, por lo que, si te fijas, ese proceso de corrección se alarga varios meses. Aunque para mí, el proceso “oficial” de corrección nunca termina, de vez en cuando le doy alguna pasada, y corrijo detalles que se me han podido pasar de largo.

»Tengo unos pocos lectores cero que empezaron conmigo desde el principio, antes de que publicara nada, y que son en los que más confío. Hay alguno que se ha sumado a lo largo de los años, pero generalmente son gente muy cercana a mí que no me dice lo que quiero oír, lo cual es estupendo a la hora de corregir».

Belén Martínez



Referencias

III. Entrevista de Niña Loba Editorial.

IV. Entrevista de Esther Magar en Relatos Magar.



Observation II

Markus Spiske @markusspiske, Unsplash.



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