«Escribir es la actividad más difícil y más abstracta del ser humano. Abruma escribir. Sólo hay algo para mí más abstracto, hacer matemáticas o física». Entrevista a Adolfo Domínguez (@AD_Oficial) sobre la reedición de su obra Juan Griego



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«Premio Nacional de Diseño de Moda 2019 y ahora metido a escritor, Adolfo Domínguez, encadila al público con sus palabras y le deja boquiabierto allá por donde pasa. Y así hizo ayer en Gandía donde llegó para presentar esta tarde su novela Juan Griego [nueva edición de Defausta Editorial, @defaustaedito; primera con el sello Mondadori], tras la insistencia del departamento de Bibliotecas que dirige el edil José Manuel Prieto y coordina Toni Ordiñana.

»Asegura que es “costurero”, pero ahora está inmerso en la promoción de su obra, aunque reconoce que está será la “primera y última” novela, a pesar de que puntualiza que puede haber retoques de la obra, pero nunca otra nueva.

»Ha cambiado el diseño y la aguja por los libros, pero la devoción le viene desde muy pequeño cuando con apenas 10 años le nombraron bibliotecario. Tal vez por ello se muestra como un ferviente defensor y “fanático” de las bibliotecas públicas y de las personas que leen porque “son más empáticas y menos peligrosas”. “Me tranquiliza conocer a gente que lee”, añade.

»Inspiración

»Reconoce a LAS PROVINCIAS que es más difícil escribir que diseñar, no muestra dudas en su respuesta. “Escribir es la actividad más difícil y más abstracta del ser humano. Abruma escribir. Sólo hay algo para mí más abstracto, hacer matemáticas o física”, afirma rotundo. No ha recibido consejos de nadie antes de sumergirse en la literatura, pero cuenta que tuvo un profesor de muy pequeño que le hizo trabajar sobre Azorín, que “es uno de los escritores de mi vida”. “El profesor insistió en Azorín, y tenía razón”, apunta, porque “cogí el estilo desde entonces. Sujeto, verbo, predicado y pocos adjetivos”. Lo define como un “escritor deslumbrante, pero frío. No aportó gran conocimiento, pero sí estilo”, puntualiza.

»El modisto se mostró como un firme defensor de El Quijote, una obra maestra “escrita en nuestra lengua” y apuntó además que siente debilidad por Miguel Delibes, la poesía de San Juan de la Cruz y William Shakespeare. “Soy muy exigente con la literatura que leo”, añade, a la vez que se muestra “adicto a la lectura. Leo hasta lavándome los dientes”.

»Una pasión por los libros que adquirió hace muchos años y que ha transmitido a sus nietos, que ya tienen carné de la biblioteca. Sin embargo, él no soñaba cuando era bibliotecario que años más tarde estaría recorriendo el mundo presentando su propio libro.

»“La vida no se prevé, se sueña, pero los sueños se materializan de cualquier otra manera. La vida es imprevisible”, argumenta, antes de añadir que el “único momento en el que se sueña como loco es la adolescencia, pero son sueños de adolescentes y eso es otra cosa”.

»Diferencias que marcan la edad y la madurez de las personas porque según añade, en esta época “sueñas que te aplaudan y de mayor sueñas el momento en que te despides del aplauso, y a partir de los 40, empiezas a vivir. Eso para mi es único”. El proceso culmina de mayor porque “si a los 70 años buscas ser aplaudido, no ha habido proceso interior”.


»Novela de ideas

»Centrándose en Juan Griego, Domínguez explica que está escrita en “verso libre porque ni rima ni cuento palabras”. Para definir su novela ha querido utilizar palabras de otras personas que se han referido al libro como un “monumento literario”. “Me encuentro a gente por la calle que me dice que se ha emocionado”, ha confesado el autor.

»Juan Griego es “una novela de ideas, ambiciosa, que entretiene, pero que también quiero que el lector entienda y reflexione”. Está ambientada en Buenos Aires “con mucho diálogo y muchos personajes”. Surge para explicar el declive de una ciudad que a principios de la década de los 50 tenía la renta per cápita más alta del mundo, pero 30 años más tarde se situó la 150.

»El modisto dialogó con la alcaldesa Diana Morant sobre su primera impresión de Gandia y agradeció la labor del Ayuntamiento en la red de bibliotecas. Puso en valor el trabajo que realiza este departamento donde se quedó “sorprendido” por la gran cantidad de miembros que integran la red que asciende a 45.000 personas y con un índice de lectura y préstamos superiores a otras ciudades más grandes.

»“Las bibliotecas como la educación es lo que más valoro en esta vida. Doy más valor a las bibliotecas que al presidente del Gobierno”, añadió a la vez que pidió que no se malinterpretaran sus palabras sobre una persona en concreto, sino que apuntaba a cualquier máximo responsable.

»El autor de la frase “la arruga es bella” vuelve a dejar huella no sólo con sus palabras al viento, sino plasmadas en la obra de su debut literario».


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